
Una boda marcada por la elegancia de la pareja y los invitados. En un Monasterio del siglo XII, rodeado de viñedos, sin duda una boda para el recuerdo.

Una boda marcada por la elegancia de la pareja y los invitados. En un Monasterio del siglo XII, rodeado de viñedos, sin duda una boda para el recuerdo.